Cuaderno viejo y yo esperamos poder llevarte a dar una vuelta durante el tiempo que dure tu estadía en nuestro espacio del mundo.
Bienvenid@
martes
Super Poderes
con problemas salidos de las películas,
Y lleno de malos que no usan armas de juguete.
Está también la gente buena y trabajadora.
Están las drogas, y los animales en extinción.
Están los gatos en los árboles.
Hay injusticias aunque también hay paz,
Aparentemente, lo tenemos todo.
Todo excepto un Superhéroe.
sábado
Karma
Yo no conocía a la señora, ni ella a mi.
Pero vino, sin vino ni pan, ni sonrisa a pararse a mi lado.
Yo sin pena ni risa y en paz cerré los ojos,
Y si la miraba le decía con la mirada:
No señora, no le daré el asiento,
por lo menos, no mientras usted piense que
los jóvenes merecen palos en vez de educación.
lunes
El perro que muerde y que quiero
Le doy comida al perro viejo
Y cada vez que lo hago me muerde.
A veces pienso darle menos comida
O no darle, pero me acuerdo de que
Lo quise y lo quiero,
Aunque cada día me muerda más fuerte,
Así es cuando sientes cariño.
Hace tiempo no veo al pero
Y a veces lo extraño.
Me da pena pensar en los días
En que podía abrazarlo.
Y es triste pensar en que
El mejor amigo del hombre
Pueda darte la espalda
Con tanta facilidad.
Pero para ser sincero
Llevamos unos meses sin hablar del perro,
Y yo llevo unos años sin verlo.
Ya no es lo mismo,
Yo lo recuerdo humilde y mal de la vista,
Pero a veces pienso que siempre fue así,
Como es ahora.
Y lloro…
Pero si llego a verlo
Me limitaré a regalarle una sonrisa
E intentaré ahora, que su vista está mejor
Decirle en una mirada
“perro, no importa cuanto me muerdas, siempre voy a quererte”
martes
Sube al techo.
Y el cielo anaranjado es tu amigo. Sube al techo, a tomar el sol
que te hará bien y enciende un cigarro aunque el doctor siempre
diga que acabará matándote.
No hay nadie más que salga y suba al techo, nadie más para acabar
con ese momento que solo es tuyo, ríe en el techo, llora en el techo,
porque no hay lugar en el que seas más libre. Siente al cálido aire
oscilar en los interiores de tu vestido y mira atrás para saber que
habían muchos que como tu estaban encerrados. Pero recuerda
que hoy tu eres linda, como siempre lo fuiste, hoy tu sonríes y tu
corazón vuelve a latir, y ya ninguna pastilla te hará sentir mejor.
Sube al techo, como los gatos, mira todo desde arriba y siente
la alegría de saberte tan alta como los árboles, danza en el techo
bailarina, duerme hasta que el sol se ponga, espera a quién sea
que estés esperando.
Pero mientras esperas, mientras caminas en el techo,